Cuándo y cómo debo sentir a mi bebé en la tripa

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Cuándo y cómo debo sentir a mi bebé en la tripa
14/03/2017 |Actualizado: 24/09/2026

¿Cuándo voy a empezar a notar las primeras patadas de mi bebé? es una de las preguntas que más frecuentemente surge al principio del embarazo. Es una duda completamente comprensible. Sentir los primeros movimientos del bebé es uno de los momentos más emocionantes del embarazo, pero también puede generar cierta preocupación, especialmente cuando no se sabe qué sensaciones esperar, ni cuándo esperarlas.

¿Cuándo y cómo debo sentir a mi bebé en la tripa?


Lo primero que debemos tener en cuenta es que cada embarazo es diferente y no existe una fecha exacta en la que todas las mujeres deban empezar a notar a su bebé. Aun así, hay unos plazos orientativos que pueden ayudarte a saber qué es lo habitual.

¿En qué semana se empiezan a notar los movimientos del bebé?

Lo habitual es empezar a percibir los movimientos del bebé entre las semanas 16 y 24 de embarazo. Sin embargo, el momento puede variar bastante:

  • Si es tu primer embarazo: es frecuente que empieces a notar al bebé alrededor de las semanas 18-20, aunque puede ocurrir algo más tarde.
  • Si ya has estado embarazada: es posible que reconozcas los movimientos antes, incluso desde la semana 16, porque ya sabes identificar esas sensaciones.
  • Que llegues a la semana 20 y todavía no notes nada no significa necesariamente que exista un problema, especialmente si es tu primer embarazo. La posición de la placenta, el peso corporal y la posición del bebé pueden influir en la facilidad con la que percibes sus movimientos. Pese a ello, a las 24 semanas la percepción de movimientos fetales debería de ser evidente. En caso de que no sea así, es un motivo de consulta.

¿Qué se siente cuando el bebé empieza a moverse?


Al principio, los movimientos pueden ser tan sutiles que cuesta distinguirlos de otras sensaciones del abdomen. Algunas mujeres los describen como:

  • Unas pequeñas burbujas dentro de la tripa.
  • Un cosquilleo o un aleteo.
  • Una sensación parecida a la de tener gases.
  • Un pequeño roce o desplazamiento en el interior.
  • Un movimiento suave, como si algo diese una vueltecita.

No siempre se sienten como una patada. De hecho, durante las primeras semanas es bastante habitual confundir los movimientos del bebé con los movimientos naturales del intestino.

Con el paso de las semanas, las sensaciones se vuelven más claras. Notarás pequeños golpes, desplazamientos y, más adelante, movimientos que pueden llegar a verse incluso desde fuera de la tripa. También es posible que identifiques cuándo el bebé estira una pierna o cambia de posición.

¿Cómo puedo notar mejor a mi bebé?

Al principio, los movimientos pueden pasar desapercibidos mientras estás trabajando, caminando o realizando tus actividades cotidianas. Cuando estás ocupada, es más difícil prestar atención a lo que ocurre dentro de tu abdomen. Si quieres intentar identificar esos primeros movimientos:

  • Busca un momento de tranquilidad. Siéntate cómodamente o túmbate de lado (preferentemente de lado izquierdo) y presta atención a las sensaciones de tu tripa. No es necesario hacer nada especial para que el bebé se mueva.
  • También puedes observar qué ocurre a lo largo del día. Muchas mujeres perciben más movimientos por la tarde o por la noche, cuando están descansando. Sin embargo, cada bebé tiene sus propios periodos de actividad.
  • Ten paciencia. Al principio, puedes notar algo un día y no volver a identificarlo con claridad hasta varios días después. Esto es habitual mientras los movimientos todavía son débiles y difíciles de reconocer.

¿Cuántas veces debería notar al bebé cada día?

Esta es una de las dudas que más preocupan a las futuras madres. No existe un número concreto de movimientos que deba sentir toda embarazada. Cada bebé tiene un patrón de actividad diferente:

  • A medida que avanza el embarazo, los movimientos suelen hacerse más frecuentes y reconocibles, teniendo una intensidad máxima a partir de las 28 semanas. Después, la forma de moverse puede cambiar, pero el bebé debe seguir moviéndose con regularidad.
  • A partir de la semana 34, es habitual que el bebé empiece a tener periodos de sueño y de actividad más definidos. Esto significa que habrá momentos del día en los que se moverá menos o en los que apenas notarás sus movimientos. Estos periodos de descanso se alternan con otros en los que el bebé se mueve con energía y durante un tiempo adecuado.

Lo importante es distinguir estos momentos normales de descanso de una disminución real de los movimientos del bebé. Aunque pueda haber ratos en los que lo notes menos y tengas sensaciones diferentes, tu bebé debe seguir moviéndose a lo largo del día.

¿Cuándo debo preocuparme si no noto al bebé?


Hay dos situaciones diferentes que conviene distinguir:

  • Si antes de la semana 24 todavía no has notado movimientos, especialmente si es tu primer embarazo, puede ser normal.
  • No obstante, si llegas a la semana 24 sin haber percibido al bebé, debes comentarlo con tu matrona o ginecóloga para que puedan valorar la situación.

Por otro lado, si ya notas a tu bebé habitualmente y percibes que se mueve menos de lo normal, deja de moverse, o cambia claramente su patrón de actividad, no esperes al día siguiente. Si dejas de notar por completo a tu bebé durante un periodo prolongado de 2 horas, debes contactar con tu maternidad o con el equipo que lleva tu embarazo. Debes consultar:

  • Si notas que tu bebé se mueve menos de lo habitual, pero sigues percibiendo movimientos, presta atención a cómo evoluciona esta situación. Si la disminución de los movimientos se mantiene durante varias horas, es mejor realizar una consulta urgente.
  • Si tienes dudas sobre si tu bebé se está moviendo lo suficiente, puedes tumbarte sobre el lado izquierdo, en un momento del día en el que normalmente esté activo, por ejemplo, después de comer, y concentrarte en sus movimientos durante un máximo de dos horas.
  • Si notas menos de 10 movimientos en esas dos horas o sigues preocupada por la actividad de tu bebé, contacta con tu maternidad para que puedan valorar la situación.

Este recuento puede ayudarte a identificar los movimientos, pero no debes esperar a completar las dos horas si ya percibes una disminución clara de la actividad, o no notas ningún movimiento. En ese caso, consulta de inmediato. Una disminución de los movimientos puede ser una señal de que el bebé necesita una valoración. En estos casos, es preferible consultar y quedarse tranquila después de una revisión que esperar en casa.

Sentir a tu bebé por primera vez es una experiencia muy especial, pero no debes vivirla como una carrera contra el calendario. Si todavía no notas nada, no significa que algo vaya mal. Dale tiempo a tu cuerpo y aprende poco a poco a reconocer esas pequeñas señales.

Y recuerda: cuando ya hayas establecido un patrón de movimientos, cualquier cambio importante merece atención. Tu percepción es una herramienta muy valiosa para cuidar de tu bebé durante el embarazo.

Virginia González González
Ginecóloga del Hospital Blua Sanitas Valdebebas y en Sanitas Alcobendas
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